Plaza de Santa Eulalia


Textos en preparación.

Plaza de Santa Eulalia en el plano basado en
 Francisco Coello de 1858 y en 2012















La casa de D. Juan Cobaleda, escenario de los violentos sucesos entre 
falangistas en abril de 1937. 
Fotografía de Guzmán Gombau.


En enero de 1935 se constituyó oficialmente Falange Española y de las Jons en Salamanca, su sede se situó en la casa de la calle del Consuelo nº 22-24, hoy reformada y en pie, con puerta de arco de medio punto de grandes dovelas y una galería con columnas toscanas en la parte superior que delatan su antigüedad. Tras el Alzamiento Nacional de julio de 1936, el gran crecimiento que experimentó el partido obligó a abandonar este discreto lugar para acomodarse en unas habitaciones en la vivienda situada entre la calle Toro, la calle Deán Polo Benito y la Plaza de Santa Eulalia, que vemos en esta conocida fotografía de Guzmán Gombau.

La instalación del cuartel general de Franco en Salamanca provocó que a nuestra ciudad se trasladaran también las sedes de algunos ministerios y de la Falange. Lo que inicialmente era solamente la sede de la Jefatura Provincial de Falange dirigida por Ramón Laporta se transformó en la Junta Política de Mandos, máximo órgano de la Falange Nacional, pasando a ocupar toda la parte superior del inmueble.

La vivienda, cuya entrada principal estaba en la calle Toro, era propiedad de Juan Cobaleda, rico ganadero propietario de la mítica ganadería de Carriquiri. Juan Cobaleda era nieto de Antonio Cobaleda y Manuela Berrocal fundadores en el siglo XIX, desde la finca de Muñovela situada a pocos kilómetros de la ciudad, de toda una estirpe de ganaderos de toro bravo. Sin embargo, según parece, los descendientes de D. Juan no continuaron con la cría de ganado bravo. 

Esta casa fue uno de los escenarios de los sucesos de Salamanca de abril de 1937, uno de los episodios más oscuros de nuestra historia cercana.

A pesar de que Falange Española y de las Jons no era más que un partido minoritario en la vida política española de finales de la II República, experimentó un inusitado crecimiento tras el levantamiento militar que condujo a la Guerra Civil Española. De carácter fascista, ideología Nacional Socialista y claramente partidario de la acción violenta para alcanzar sus objetivos, la Falange aportó en la primera fase del golpe de Estado una gran cantidad de combatientes captados de otras agrupaciones políticas de extrema derecha como Acción Popular, juventudes de la CEDA y otros sectores ultras monárquicos y católicos, desencantados con la actitud de sus respectivos partidos tras el triunfo en las elecciones de febrero de 1936 del Frente Popular, coalición de partidos de izquierdas. Tras la muerte de José Antonio Primo de Rivera, fusilado en zona republicana el 20 de noviembre de 1936, las tensiones por el liderato del poderoso partido acabaron en un enfrentamiento violento entre los cabecillas de las distintas facciones, ocurrido en Salamanca el 16 y 17 de abril de 1937, saldado con varios muertos.

Todo parece haber obedecido a un plan premeditado, urdido en el entorno de Franco como justificación para unificar y controlar a todos los partidos políticos que apoyaron el alzamiento militar y que podrían haber puesto en duda su liderato. Tras los sucesos sangrientos, el 19 de abril de 1937 fue promulgado el Decreto de Unificación de todos los partidos políticos afines al alzamiento, principalmente Falange Española y de las Jons y Carlistas, en un único partido que se denominó Falange Española Tradicionalista y de las Jons (Fet y de la Jons) con Francisco Franco como Jefe supremo.


© C.H. fc 31/08/15 Rev. 00