Calle Caldereros

Como otras muchas calles medievales, la calle Caldereros debe su nombre al gremio de artesanos fabricantes de ollas y calderos de latón y cobre. Su actividad, amén de ocasionar molestias por los ruidos, amenazaba con el peligro de incendio por las pequeñas fraguas que en su oficio utilizaban. Esta fue la razón por la que estos artesanos se situaron alejados del centro urbano medieval enclavado en los alrededores de la Catedral.
De la antigüedad de la calle da cuenta D. Bernardo Dorado en su “Compendio histórico de la ciudad de Salamanca,…..”, al situar en esta calle la casa, que bajo la denominación de “Casa de Santo Domingo”, afirmaba había sido la residencia del santo a su paso por Salamanca a comienzos del siglo XIII. La describía lindera con la alberca (arroyo de Santo Domingo) que atravesaba la calle y con los corrales del convento aledaño de los Trinitarios Descalzos. Cuando en 1776 Dorado relataba tales circunstancias, en la zona, además de la casa que bajo la torre del clavero principiaba la calle y que habitó el escultor José de Larra Domínguez, cuñado de los Churriguera, de ahí el nombre de “casa taller de los Churriguera”, hoy "rehabilitada" como Colegio de Abogados, se encontraba el convento de los Trinitarios Descalzos, que tras su desamortización y en propiedad del Ayuntamiento de Salamanca sirvió su solar de cuartel de la Guardia Civil y hoy de Juzgado, y el convento de Santa Rita de Agustinos Recoletos, con sus muros conventuales separados de los del anterior por el curso de la esgueva y sobre cuyos restos, en el siglo XIX, situó D. Francisco Núñez la imprenta en la que se imprimió durante muchos años el desaparecido diario El Adelanto. 
En ese tiempo la familia Mirat se instalaba en la calle a orillas de la esgueva, seguramente por la necesidad de agua para su negocio de producción de almidón. En sus terrenos, una vez trasladada la fábrica en 1874 al antiguo convento de San Jerónimo en el Camino de la Aldehuela, las viviendas allí construidas albergaron el colegio Ateneo Salmantino de D. Manuel Durán, y más tarde en 1883 la sede de la joven Caja de Ahorros de Salamanca nacida en 1881. 
Más cerca en el tiempo, en el nº7 de la calle estuvo instalado el taller de herrería y labores metálicas de D.Paulino Lorenzo "el Gallo" y frente a él en el nº4 la carpintería de D. Elías Pérez de la Fuente en donde en 1918 se originó un incendio que destruyó totalmente la carpintería y parte de los talleres de la imprenta Núñez. Herederos del gremio de D. Elías fue el almacén de muebles Mercassam que vemos en la foto de Salvador en el slider y que todavía se mantenía en la calle a principios de la década de 1970, antes de que llegase la Gran Vía hasta esta zona. © C.H. fc 08/02/16 Rev. 00

Calle Caldereros en el plano basado en 
Francisco Coello de 1858 y en 2012








foto 1
Este era el aspecto que presentaba la calle Caldereros a fines del siglo XIX. La Postal es de la empresa madrileña de artes gráficas Hauser y Menet, creada en 1890 por los fotógrafos editores Oscar Hauser y Adolfo Menet, que tenían instalado su taller de fototipia en la calle Ballesta de Madrid. Su trabajo, de gran calidad, llevó a esta empresa a ser una de las más grandes de España en artes gráficas durante más de 100 años. (Biblioteca Digital Hispánica)
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foto 2
La calle Caldereros. Postal de L. Roisin, años 20
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foto 3
La calle Caldereros. Cándido Ansede
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foto 4
La calle Caldereros y la Caja de Ahorros. Fotografía de Ansede y Juanes, década de 1920
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foto 5
El almacén de muebles Mercassam, que vemos en la foto de Salvador, se mantenía en la calle a principios de la década de 1970, antes de que llegase la Gran Vía hasta esta zona. Parece ser que la fábrica se había trasladado a la zona del Rollo, al final de la calle Peñaranda, y resultó destruida por un incendio a mediados de los años 60.
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La calle Caldereros y la Caja de Ahorros
Fotografía de Ansede y Juanes, década de 1920


Irreconocible resulta la calle Caldereros acostumbrados a verla siempre en sentido contrario, encuadrando la imagen de la monumental torre del Clavero. Esta fotografía de Ansede y Juanes fue publicada en la Memoria de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de 1924, para ilustrar (señal cruz blanca) el lugar que sirvió de sede a la entidad financiera en sus inicios. Sin embargo esta no fue la primera sede de la Caja que comenzó su andadura el 1 de enero de 1881 en un edificio tomado en alquiler a D. Domingo González y situado en la Plaza de la Reina. Además, debemos advertir que la calle Caldereros y su edificios tendrían en esos años de la década de 1880 un aspecto muy distinto al que muestran en la fotografía de hoy y, con seguridad, semejante al que presentaban en la fototípia de Hauser y Menet, titulada "La torre del Clavero", que publicamos en su día (https://goo.gl/sY1ykd).

Herederas de los Pósitos y Montes de Piedad (montepíos), las Cajas de Ahorros fueron creadas como instituciones de crédito sin animo de lucro con el fin de fomentar el ahorro popular, luchar contra la usura, establecer un mínimo de prestaciones sociales y mitigar las necesidades de los sectores mas desfavorecidos de la sociedad. Aunque la primera caja de ahorros de España se estableció en 1834 en Jerez de la Frontera, no fue hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando un nuevo marco legislativo favoreció su fundación y reguló su funcionamiento reformando y suavizando las exigencias legales anteriores.
Durante muchos años se debatió la necesidad de establecer en Salamanca un establecimiento de este tipo, pero no fue hasta 1880, con cierto retraso, cuando tras diversos acuerdos se celebró en la Universidad, el 22 de febrero de 1880, una reunión preparatoria que devengó en el establecimiento de una Caja de Ahorros, Monte de Piedad y Sucursales escolares en nuestra ciudad.

Trasladada desde la zona de la calle Bordadores, la familia Mirat había establecido en la calle Caldereros, a finales del siglo XVIII, su fábrica de almidones, origen de su posterior industria. Permaneció allí, por espacio de unos 90 años, hasta su traslado en 1875 a las nuevas instalaciones construidas sobre lo que había sido el monasterio de San Jerónimo en el camino a la Aldehuela. A partir de ese momento, libre de los desagradables olores de los procesos de fermentación del almidón, la calle Caldereros pudo ser más cómodamente habitada. Aunque al estar atravesada por la alberca o arroyo de Santo Domingo, y no estar esta totalmente soterrada, los miasmas y malos olores derivados de sus materiales en descomposición y aguas estancadas eran habituales, fundamentalmente en los meses de verano.

Solo dos años después de la creación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca, el aumento de la actividad y la falta de espacio debido a las operaciones del Monte de Piedad motivaron el traslado desde la plaza de la Reina a este lugar en la calle Caldereros nº 3 propiedad de D. Juan Casimiro Mirat al que la entidad abonó, en concepto de alquiler, la cantidad de 730 pesetas anuales. Anteriormente el local había albergado el colegio de 1ª y 2ª enseñanza que fundó, en 1875, D. Manuel Durán y Araujo, el Ateneo Salmantino, y que trasladó en 1883 a un nuevo edificio construido, sobre el solar que había ocupado el palacio de Abrantes, en la plaza de Colón. 
La nueva sede de la Caja de Ahorros comenzó a operar en la calle Caldereros el 15 de noviembre de 1883 y permaneció allí unos años hasta su traslado a unas casas en la calle Zamora alquiladas a D. Manuel Blanco, que en 1900 pasaron a ser propiedad de la Caja tras la compra a su propietario.


© C.H. fc 04/02/16 Rev. 01 (26/09/18)