Los Bustos de Tomás Bretón



¡No es cierto! Tomás Bretón si tenía piernas:


Tomás Bretón

A la muerte del insigne músico salmantino D. Tomás Bretón, acaecida el 2 de diciembre de 1923, la ciudad de Salamanca, encabezada por el redactor del diario El Adelanto D. José Sánchez Gómez, y su Ayuntamiento se proponen levantar una estatua en su honor y memoria. Aún sin constituirse oficialmente una comisión para ello, se tomó la decisión de establecer una suscripción popular para su financiación y efectuar algunos actos recaudatorios entre ellos el homenaje en el teatro Liceo del 23 de enero de 1924 en el que se representó la zarzuela “La verbena de la Paloma”, repetida un año después en el teatro Bretón. El lugar de ubicación de la estatua, la plaza de San Justo, también fue escogido tempranamente, con la sola oposición de los vecinos de la plaza de Bretón que estimaban que en justicia habría de situarse allí, recordando que el maestro nació "en la casa esquina de la calle San Justo y calle Bretón, después vivió en la acera de enfrente unos números más arriba; luego en el número 4 del Patio de Comedias y, finalmente, vivió en el terreno mismo dedicado a plazuela" en una casa expropiada por el Ayuntamiento para la creación de la plaza en 1880.

José Ortells hacia
1913 Wikipedia
Genaro de No
fotografía publicada
El Adelanto en 1924
A finales de enero de 1924, en los salones del Ayuntamiento, quedó finalmente constituida la comisión gestora. Los problemas no tardaron en aparecer, tres meses después del concierto homenaje todavía no habían sido cobradas algunas de las donaciones prometidas por personas y corporaciones a cambio de las localidades entregadas. La baja recaudación provocó que las pretensiones iniciales de erigir un gran monumento en honor al maestro quedaran reducidas a la más simple y económica de instalar un busto. Recibió el encargo de realizarlo el escultor José Ortells López. El busto, realizado en bronce, se colocaría en un monumento diseñado por el arquitecto D. Genaro de No, que fue levantado por el marmolista D. Ángel Seseña, era una construcción descubierta de forma semicircular con escalinata de acceso y una hornacina central, destinada a albergar el busto, rodeada de adornos barrocos y flanqueada de columnas salomónicas.
La recaudación en vísperas a la inauguración ascendía a 13.965,95 pesetas que fueron fundamentalmente utilizadas en la obra, que Seseña había ajustado en 11.500 pesetas. Los señores de No y Ortells prácticamente no cobraron porque el escultor recibió 2.000 pesetas por el busto y el arquitecto, 469 pesetas para los delineantes y gastos no suplidos. Faltaban de recibir 1.500 pesetas del Ayuntamiento y 128,40 de intereses de la cuenta abierta en la Caja de Ahorros, además se acaba de recibir de la Colonia Cubana una donación de 1.218 pesetas para el monumento.

Se inauguró con gran boato, aunque de forma provisional, el 9 de septiembre de 1925 en la plaza de San Justo sin que se hubieran colocado los bajo relieves previstos con las figuras centrales de "La verbena de la Paloma" y "La Dolores" y sin que el busto estuviese asentado en su peana. Para terminar el proyecto restaban todavía unas 6.000 pesetas y los últimos ingresos recibidos y los venideros se destinarían a ello. Faltaba además que el Ayuntamiento adecentara la plaza con jardines y colocara una valla de protección del monumento. 


Busto de Tomás Bretón,
obra de José Ortells.
Fotografía de El Adelanto
del 3 de diciembre de 1924


Proyecto de D. Genaro de No para albergar el busto a Bretón


Fotografía de Ansede y Juanes del monumento a Bretón, publicada en
El Adelanto del 10 de septiembre de 1925


El alcalde Florencio Sánchez Hernández en la inauguración del busto a Tomás Bretón
en la Plaza de San Justo. Fotografía de Ansede y Juanes.

Nunca se llegó a completar el trabajo y a finales de 1932, como consecuencia de las nuevas rasantes planteadas para la plaza de San Justo, el Ayuntamiento decidió desmontar el monumento y trasladarlo a la plaza de Anaya, que en esos momentos se estaba reformando bajo el proyecto del arquitecto municipal D. Ricardo Pérez, donde, con las modificaciones necesarias, serviría de fuente: LA FUENTE DE BRETÓN. La fuente debió llevar un bajo relieve en bronce con el retrato del músico encerrado en un medallón sobre un pentagrama en el que se colocaron las primeras notas de sus obras maestras "La verbena de la Paloma" y "La Dolores".
El busto de D. Tomás Bretón se mantuvo en la plaza de San Justo colocado sobre un pedestal.

La plaza de San Justo con el busto a Tomás Bretón
sobre un sencillo pedestal sin la presencia del monumento.
Fotografía de Guzmán Gombau


Postal nº17 de Salamanca de la editorial Arribas, con la reforma de la plaza de Anaya muy
reciente, la única imagen que conocemos donde se aprecia la fuente de Bretón



Los otros bustos de Bretón.....

A pesar de su indudable calidad técnica y exacto parecido, las protestas por la pequeñez del busto de Ortells, dada la magnitud del personaje a homenajear, y de su estado de abandono y deterioro comienzaron a ser frecuentes, sobre todo en el ámbito periodístico encabezado por D. Gabriel Hernández González (a. Javier de Montillana). En 1947 el Ayuntamiento decide encargar un nuevo busto al escultor bejarano Francisco González Macías (Béjar,1901-Madrid 1982). Este se basó en el retrato del maestro pintado por Eugenio Vivó y Tarín conservado en el Museo de Salamanca y en diversas fotografías, aunque el escultor trató de interpretar la personalidad del músico con preferencia a lograr un parecido fidedigno. El busto, realizado en piedra de Novelda, se inauguró el 8 de septiembre de 1948 esta vez en la plaza de Bretón y fue colocado sobre un pedestal de piedra franca. El busto de D. José Ortells estuvo un tiempo en la entrada del teatro Bretón y después pasó a dependencias del Museo de la Ciudad donde permanece actualmente.

Busto de Bretón de González Macías en
piedra de Novelda situado en la plaza de Bretón.
Fotografía de Guzmán Gombau


El gamberrismo infantil, y no tan infantil, volvió hacer de las suyas en el busto de Macías, que acabó perdiendo la nariz y sufriendo graves pintadas, por lo que el autor tuvo que intervenir para restaurarlo. Volvió a ser colocado en un pedestal más alto para convertirlo en inalcanzable. En febrero de 1951 se decidió, ya por evitar gamberrismos o por colocarlo en un lugar de más tránsito, situar el busto en la "placita" formada por el inicio de la Gran Vía y la calle Azafranal.

Busto de Bretón de González Macías en
piedra de Novelda situado en Gran Vía-Azafranal.
Fotografía de Guzmán Gombau


Treinta años después, en el año 1981, el Ayuntamiento volvió a decidir el traslado de nuevo a la plaza de Bretón, pero colocando una réplica de la obra de González Macías, realizada en bronce y fundida en Madrid, en lugar de la original siendo inaugurada el 17 de septiembre de 1982, donde continúa.


Busto en bronce de  Tomás Bretón
en la Plaza Bretón


El busto de piedra de Novelda fue almacenado en alguna dependencia municipal hasta que se reubicó, en el parque Tomás Bretón del barrio Puente Ladrillo, en 1994.

Busto en piedra de Novelda de Bretón
 en el parque Tomás Bretón 
del Barrio del Puente  Ladrillo 
(foto: Wikisalamanca)










Fuentes

-Prensa Historica.
-TOMÁS BLANCO GARCÍA "Monumentos conmemorativos en Salamanca" . Librería Cervantes. Salamanca, 2002
-VALERIANO HERNÁNDEZ Y SANTIAGO JUANES "Escultura pública salmantina. Arte conmemorativo y ornamental en Salamanca y provincia" Diputación de Salamanca, 2008.
-JOSÉ CARLOS BRASAS EJIDO "FRANCISCO GONZÁLEZ MACÍAS. Vida y obra de un escultor bejarano". Centro de Estudios Bejaranos, 2010.


© C.H. B12/11/14 Rev. 02 (27/09/17)