Calle del Patio Chico

Textos en preparación.

Calle del Patio Chico en el plano basado en
Francisco Coello de 1858 y en 2017







foto 1
El Patio Chico (s.d.)
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foto 2
Patio Chico fotografía aparecida en La Basilica Teresiana del 15-03-1898
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foto 3
Mulas en el Patio Chico. Foto Adolf Almató c. 1932
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foto 4
a casa de Agustín Sánchez Manzanera, el Visir, en el Patio Chico
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La casa de Agustín Sánchez Manzanera, "el Visir", en el Patio Chico


La casa, situada en el Patio Chico, perteneció al rico propietario Agustín Sánchez Manzanera conocido por su apodo de "el Visir", sus bienes pasaron a formar parte de la fundación que lleva su nombre y que dedica su objeto social al fomento de la educación infantil. 
La casa fue adquirida por la empresa inmobiliaria de José María Vargas-Zúñiga y José Luis Álvarez y fue utilizada como primera sede en Salamanca del partido político UCD, fundado en 1977. 
En 1988, ya en propiedad de la Junta de Castilla y León, fue derribada y en su lugar se construyó el actual edificio de viviendas. 
El jardín de la casa, conocido como el "jardín del Visir", fue añadido al huerto de Calixto y Melibea en 1992.


© C.H. fc 23/03/15 Rev. 01



Mulas en el Patio Chico
Foto de Adolf Almató c. 1932


Al contrario que la puerta Norte que desde su construcción siempre estuvo cegada e inaccesible, su gemela, la Puerta Sur, fue utilizada desde un pequeño atrio elevado accesible desde el nivel de la calle por una escalinata. Este atrio tuvo el suficiente cerramiento como para recibir el apelativo de "Patio", por estar flanqueado a la derecha por el muro de la sacristía de la Catedral Nueva y a la izquierda por el ábside de la Catedral Románica o Vieja y además recibir el calificativo de "Chico", por su reducido tamaño. Sin embargo es más posible que el término "patio" provenga de la deformación de la palabra atrio y "chico" de su menor tamaño comparado con el "atrio grande" de la catedral por la plaza de Anaya. Desde allí luce sobremanera el hermoso cimborrio gallonado de la Catedral Vieja que los salmantinos siempre conocimos como la Torre del Gallo, por rematar con una curiosa veleta de hierro con la forma de esta ave que en la simbología cristiana representa la victoria sobre el mundo de la noche y las tinieblas. Hoy, el pequeño atrio se ha convertido en una escalinata con sucesivos descansillos.

Las huellas visibles sobre los muros exteriores de las capillas de Talavera y Santa Bárbara demuestran la presencia de construcciones, derribadas a partir de 1890, que estrechaban la calle de acceso al Patio Chico desde el sur. Calle que antaño recibía el nombre de Setenil y desembocaba en la llamada, en otros tiempos, plazuela de la Catedral Vieja, que además del Patio Chico contenía la Puerta de Acre y en la que también desembocaban las calles del Acre (Doyagüe desde 1843) y de los Leones (actualmente del Arcediano). 

Las acémilas descansan del trabajo de carga en las obras que parecen llevarse a cabo en el propio Patio Chico o que, tal vez, sean subsidiarias de las que se efectuaban en ese tiempo en la Plaza de Anaya, pues los andamios en el Cimborrio de la Catedral Nueva parecen señalar la autoría de la fotografía en el año 1932 (entrada anterior). La fotografía pertenece al Instituto de Arte Hispánico Amatller, cuyo iniciador fue el chocolatero, fotógrafo y coleccionista de arte Antoni Amatller y que posee material de fotógrafo Adolf Almató realizado entre 1920 y 1940.


© C.H. fc 14/01/16 Rev. 01